Teatro poblano explora la familia y la despedida con Perros de azotea y Las intermitencias del adiós
- 21 abr
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En un encuentro escénico que combinó intensidad emocional y reflexión sobre la vida cotidiana, se presentaron las obras Perros de azotea y Las intermitencias del adiós, bajo la dirección de José Bueno, en el Complejo Cultural Universitario BUAP.
Ambos montajes ofrecieron al público una experiencia íntima y potente, centrada en temas como la familia, la resiliencia y los procesos de pérdida y aceptación.
Una historia de lucha: Perros de azotea
La obra Perros de azotea, protagonizada por Pedro Giunti y Adrián Ghar, narra la historia de dos hermanos que, tras quedar huérfanos, enfrentan un entorno adverso en un barrio marcado por la precariedad.
A través del boxeo, los personajes encuentran una posibilidad de salir adelante, construyendo un relato sobre la fraternidad, la disciplina y la supervivencia.
Durante la presentación, Giunti —quien interpreta a Juanito— destacó que la obra no solo aborda la dureza del contexto social, sino también la fuerza emocional de los personajes:
“Es una historia entrañable donde dos actores lo entregan todo en escena; no solo es íntima, también es física, performática, y busca conectar directamente con el público”.
Por su parte, Ghar subrayó que el montaje va más allá del drama:
“Habla de resiliencia, pero sobre todo del valor de la familia, de las promesas que no se rompen y del esfuerzo por salir adelante”.
El duelo y la memoria: Las intermitencias del adiós
En contraste, Las intermitencias del adiós —también dirigida por José Bueno— se adentra en los procesos emocionales que acompañan las despedidas a lo largo de la vida.
El propio director explicó que la obra surge desde una experiencia personal vinculada a la pérdida, construyendo una narrativa sobre la aceptación, la memoria y la continuidad:
“Habla de aprender a decir adiós, de sanar y de seguir adelante a pesar de todo lo que implica la pérdida”.
El montaje reúne a un amplio elenco conformado por Pedro Giunti, Moisés Muñoz Campos, Belze Posada, Luisa Altés, Nay Bezares, Ángel Lu Al, Santiago Yered, Korey Garmen, Rosario Rafael, Sergio Huerta, Macondo Jiménez, Carlótropo Icnocuicatl y Tato Vega Aguayo, con producción de Jonathan Paz Valerio.
Teatro independiente y llamado al público
Ambas obras forman parte de una propuesta escénica independiente que busca consolidar el talento local y posicionar a Puebla como un espacio activo en la creación teatral.
Durante el encuentro, el elenco y la producción coincidieron en la importancia de fortalecer el vínculo entre el público y las artes escénicas:
“El teatro necesita de la gente; sin público, no hay teatro”.
Asimismo, hicieron un llamado a consumir cultura y apoyar tanto espacios institucionales como foros independientes, destacando que el arte no solo es entretenimiento, sino un derecho y una herramienta de crecimiento social.
Un doble montaje que conecta con el espectador
La presentación conjunta de ambas obras permitió ofrecer una visión complementaria: por un lado, la lucha por sobrevivir en contextos adversos; por otro, la introspección emocional frente a la pérdida.
Con estas propuestas, el teatro poblano reafirma su capacidad de generar historias cercanas, críticas y profundamente humanas, consolidando una escena independiente que continúa creciendo y dialogando con su público.
Gael Floresco





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