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Un muerto en el jardín mezcla comedia, thriller y secretos familiares sobre el escenario poblano

17 jul
2 min de lectura

Una familia marcada por las apariencias, secretos que amenazan con salir a la luz y un cadáver que transforma el destino de todos sus integrantes son el punto de partida de Un muerto en el jardín, puesta en escena dirigida por Amancio Horta que apuesta por combinar el thriller psicológico con la comedia y la farsa.

La obra, escrita por la dramaturga María Luisa Medina, traslada al público a la década de 1950, principalmente en Connecticut, Estados Unidos, aunque parte de la historia mantiene un vínculo con Puebla a través de una familia de origen poblano que sirve como eje de la trama.

El elenco, integrado por Óscar Aguilar, Laura Fernández, Thompson, Gloria Piñera y Alejandro Jiménez, da vida a una historia donde dos mujeres mayores pertenecientes a una familia tradicional conocen a dos hombres más jóvenes, desencadenando una cadena de engaños, lealtades rotas y conflictos que culminan con una muerte cuya identidad se convierte en el principal misterio de la obra.

Más allá de su premisa, Un muerto en el jardín propone una combinación de géneros que transita entre la tragedia, el humor y el suspenso, utilizando la farsa como recurso para cuestionar las relaciones familiares y las apariencias que sostienen determinados círculos sociales.

Para el director Amancio Horta, el montaje representa una experiencia escénica construida desde un proceso creativo cercano entre el equipo artístico, resultado de ensayos que privilegiaron la exploración de los personajes y el trabajo colectivo.

“La obra tiene de todo: thriller psicológico, tragedia, comedia y farsa. Queríamos que el público se divirtiera, pero también que se mantuviera preguntándose quién es realmente el muerto de esta historia”, comentó el director.

El montaje forma parte de la cartelera del espacio teatral Puro Drama, recinto que en los últimos años se ha convertido en un escaparate para propuestas independientes y producciones locales que buscan acercar distintos lenguajes escénicos al público poblano.

Con una narrativa que mezcla el humor con la intriga, Un muerto en el jardín se suma a las producciones que exploran nuevas maneras de contar historias desde el teatro contemporáneo, ofreciendo una experiencia donde el suspenso convive con momentos de ironía y situaciones que invitan a reflexionar sobre las relaciones humanas y las máscaras sociales.

La puesta en escena se presenta durante los viernes del mes en funciones nocturnas, consolidando una propuesta que busca fortalecer la oferta teatral independiente de Puebla y acercar al público a obras que combinan entretenimiento con una narrativa de corte psicológico.

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